Llega un momento en el que tenemos que sustituir nuestro colchón que, después de soportar nuestro peso durante siete días a la semana, 7 - 8 horas de media diarias, ha perdido las propiedades que inicialmente lo hacían correcto, para sustentar confortablemente nuestro cuerpo mientras dormimos, habiéndose deformado o perdido firmeza, aunque externamente parezca en buenas condiciones.


La elección del colchón es muy personal: gustos, preferencias, sensación térmica, grado de firmeza..... No existe un colchón que se pueda calificar como el adecuado para todos, cada uno debe buscar aquél que mejor se adapte a sus necesidades y gustos particulares.


¡Tómate un tiempo para revisar estos datos útiles!, y así podrás decidir mucho mejor en el momento de comprar.


El colchón que escojas debe estar regulado por seis factores básicos:

  1. Dimensiones
  2. Firmeza y adaptabilidad
  3. Higiene
  4. La postura en la que duermes
  5. Tus requerimientos particulares
  6. Diferentes tecnologías

 


Dimensiones
El colchón ideal debe tener al menos:

•Altura: 10 centímetros más que la del durmiente.
•Ancho: descanso individual mínimo 90cm y descanso compartido, 150cm

 

Firmeza y adaptabilidad

La firmeza del colchón es la resistencia que ofrece contra la carga producida por el peso del cuerpo. La firmeza recomendable, según estudios realizados, es la media, entre 4 y 7 de firmeza.
Los colchones actuales ofrecen distintas zonas de descanso que los hacen más adaptables. Cuando un colchón se adapta al cuerpo, la necesidad de moverse durante el descanso se reduce y así nos mantenemos más tiempo en la fase de sueño profundo y mejoramos la calidad del descanso, por ello recomendamos que en las camas de matrimonio el colchón tenga dos zonas de descanso independientes.

Un buen colchón debe mantener una correcta posición de la espalda y no ejercer presión sobre el cuerpo. Dependiendo de la edad y las características personales, recomendamos:

  1. Para los niños los colchones firmes, con algo de adaptabilidad para favorecer el crecimiento y evitar problemas de espalda.
  2. Los adultos según preferencias pueden elegir entre un descanso, suave, firme o adaptable.
  3. El durmiente de más de 55 años y los que tengan problemas de espalda, necesitan un colchón firme, pero con una gran adaptabilidad.


Higiene
Conviene que el colchón sea transpirable ya que a lo largo de su vida útil va acumulando ácaros y bacterias.
La mayoría de los modelos actuales incorporan materiales hipoalergénicos en las espumas de los acolchados que repelan y eliminan ácaros, bacterias y hongos.
Los colchones con funda desenfundable parecen más ventajosos porque su funda se puede lavar. Sin embargo, estas fundas son delicadas y se hace necesario acudir a la tinterorería, por ello la mejor opción es colchón con funda fija y añadir un protector

 

La postura en la que duermes

Un factor importante que debes tener en cuenta es la posición en que duermes, ya que ello te dará más pistas de cuáles son los modelos que mejor se adaptan a tu cuerpo.

  • De lado: Se dice que ésta es la mejor posición para dormir. Es importante que cuides la línea de la espalda con una almohada que cubra el espacio existente entre el cuello y el hombro. Para esta posición es recomendable un colchón que combine firmeza y suavidad, para adoptar tu cuerpo de la mejor forma. No es recomendable un colchón muy firme, porque necesitas amoldar ciertos puntos y contener otros.
  • De espaldas: Esta postura no es la más recomendable, pues es más difícil mantener el equilibrio de la curvatura cervical. Lo mejor es usar una almohada que llene el espacio entre el colchón y la nuca, para mantener la postura cervical en posición neutra. Para esta posición es recomendable un colchón un poco más firme, que te de apoyo necesario para la nuca y la región lumbar.
  • Boca abajo: Esta posición es la menos recomendable, porque fuerza la curvatura de la espalda de manera poco armónica. Si es que ésta es tu posición para dormir, debes escoger un colchón firme, para que te de buen apoyo en la nuca y en la región lumbar.

 

Tus requerimientos particulares
El colchón es de vital importancia para tu salud y tu espalda.

El dolor de espalda puede verse atenuado o aumentado por la calidad de tu colchón y por la postura que escoges al dormir. Es importante que consultes con tu especialista si tienes algún problema, para que te oriente específicamente en tu caso. Recuerda que la calidad del colchón es vital.
Recuerda que al comprar un colchón estás haciendo una inversión. Un buen colchón dura mucho tiempo, un colchón de baja calidad dura mucho menos y puede provocar secuelas a largo plazo para tu espalda.

 

Diferentes tecnologías
Lo más importante es el equilibrio que el colchón le entrega a tu cuerpo.

Tal vez a primera vista te confundes con las partes, tecnologías y materiales que tiene cada colchón, y es ahí donde no sabes cómo determinar cuál es el mejor para ti. Pero no es tan complicado como parece.

El nucleo del colchón aporta el confort y la firmeza:

 

  • Los colchones de muelles aportar una firmeza alta, combinada con distintos grados de adaptabilidad.
  • El látex ofrece un descanso suave y mullido.
  • Los colchones viscoelásticos combinan la mayor adaptabilidad con la firmeza necesaria para un correcto descanso, por lo que son los más recomendados para todo tipo de personas.
  • Bultex es un material cecular que permite un descanso firme y adaptable.

 

 

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